La Asociación de Alcaldes de Nuevo León reitera que la seguridad pública es un deber

institucional y nunca debe utilizarse como herramienta de presión o disputa política. Los municipios hemos demostrado, con hechos, que cuando existe coordinación entre

instancias locales, estatales y federales, es posible reducir los índices delictivos de

manera considerable y brindar mayores condiciones de protección a la ciudadanía.

Los alcaldes hemos realizado esfuerzos importantes en materia de seguridad:

fortalecimiento de corporaciones municipales, inversión en equipamiento, capacitación

policial, tecnología de vigilancia y operativos conjuntos. Estas acciones se sostienen

únicamente con recursos adecuados y oportunos.

Por ello, independientemente de las diferencias políticas, exigimos un presupuesto

equilibrado que atienda las necesidades de cada municipio. Los ayuntamientos

necesitamos herramientas, inteligencia operativa y recursos suficientes para combatir a

la delincuencia con eficacia y hacer frente a cada uno de los retos que se nos presentan.

Esta ha sido nuestra postura, así lo manifestamos de manera responsable a la Comisión

de Presupuesto del H. Congreso del Estado, con solicitudes claras y debidamente

justificadas.

Respecto a diferentes notas publicadas el día de hoy, es importante aclarar que en la

Mesa para la Reconstrucción de la Paz no se abordan temas presupuestales, menos aún

cuando no participan los alcaldes ni las áreas financieras de los municipios. Las mesas

de coordinación tienen un objetivo operativo y técnico: la seguridad. Pretender derivar de

esas reuniones una definición presupuestal que corresponde al Poder Legislativo

distorsiona su propósito y genera confusión pública.

La seguridad no se politiza. La seguridad se construye con recursos, coordinación,

respeto institucional y diálogo entre los tres niveles de gobierno, siempre observando la

exigencia ciudadana de resultados.

Por la tranquilidad y el bienestar de Nuevo León,

Asociación de Alcaldes de Nuevo León